La competitividad en México esta descendiendo rápidamente por la baja capacidad institucional, escasez, de infraestructura

La competitividad en México esta descendiendo rápidamente por la baja capacidad institucional, escasez, de infraestructura y el rezago financiero y tecnológico. La debilidad de la economía mexicana en los últimos años se observa con mayor claridad en el sector industrial del país, cuya tasa de crecimiento de 4.6 por ciento entre los años 1994-2000, se desplomo a solo 1.9 por ciento entre 2001 y 2007. Las caídas mas severas de la industria manufacturera se registran en la industria alimentaría, en la textil y de bebidas y tabaco, por las excesivas importaciones de bienes de consumo que frenan la producción nacional. Esta situación obedece que México no tiene una política industrial que debería recuperar las cadenas productivas para ampliar el mercado interno y hacer menos dependiente a nuestro país de las importaciones de bienes de consumo. Otro factor que ha inhibido el proceso de industrialización es la falta de apoyo a las 4.2 millones de pequeñas y medianas empresas que dan empleo al 72 por ciento de la población económicamente activa ocupada. También influye en la contracción industrial la insuficiente desregulación para la apertura señalan el Banco Mundial y el IMCO. En el periodo 2001-2008 se obtuvo la producción y exportación de petróleo crudo mas elevada en la historia del país, pero también las mayores importaciones de combustibles y petroquímicos por los rezagos de PEMEX. En el 2000-2006 el país tuvo excedentes presupuestarios por 779 mil millones de pesos, de los cuales 400 mil fueron petroleros y se desperdiciaron en gasto corriente del gobierno federal. Las reservas probadas de petróleo crudo disminuyeron de 24 mil a 10 mil millones de barriles, pese a que se invirtieron 900 mil millones de pesos en explanación y producción. Hay reservas probadas para 8-9 años al ritmo actual de producción. La producción de crudo por el agotamiento de los campos en explotación (sobre todo cantarell) podría reducirse de 3.1 millones de barriles diarios promedio en 2.1 millones en 2016, de persistir la situación caótica de la empresa. Por exportar crudo, se han postergado y abandonado deliberadamente los procesos de valor agregado (refinación y petroquímica) que elevarían sustancialmente la industrialización, el empleo y el ingreso nacional. La política eléctrica equivocada del panismo vuelva a nuestra seguridad energética el impulsar la generación de electricidad a base de gas, cuando no producimos los volúmenes de ese insumo que se demandaron en los próximos años. Los gobiernos panistas redujeron la superficie sembrada del país de 16.5 millones en el año 2000 a 15.6 millones de hectáreas por la falta de créditos institucionales al campo de la banca de desarrollo y de la banca comercial. México esta perdiendo la autosuficiencia alimentaría, importamos el 74 por ciento del arroz que consumimos; el 46 por ciento del trigo; el 25 por ciento del maíz; el 7 por ciento del fríjol; el 48 por ciento del ajonjolí; el 27 por ciento del cartamo y el 97 por ciento de soya. Esto se debe a que los subsidios que se otorgan a la agricultura se orientan básicamente a los cultivos de exportación, frutas y hortalizas, y se ha abandonado la producción de granos básicos, sustento de la economía de los campesinos. Hay 5.6 millones de ejidatarios, comuneros y posesionarios, pero el pro campo solo se otorga a 2.9 millones de productores. El 18 por ciento de estos recibe el 50 por ciento de los recursos; al 20 por ciento se otorga el 20 por ciento de los apoyos, el 62 por ciento solo recibe el 30 por ciento. El gobierno panista no ha logrado mejorar las finanzas publicas, se mantiene una de las tasas de recaudación mas bajas del mundo, porque no se amplia la base de contribuyentes y persisten elevados niveles de evasión fiscal. Las finanzas públicas tienen una excesiva dependencia del sector energético PEMEX y CFE con un tratamiento fiscal a estas entidades que limitan las inversiones para garantizar su crecimiento y desarrollo.