Leí este fin de semana pasado, en un semanario local, con nombre sinónimo a camino o vereda

Leí este fin de semana pasado, en un semanario local, con nombre sinónimo a camino o vereda, dos inserciones firmadas por Feliciano Pérez Santos, y me causaron inquietud por que se ve una intención a ultranza de hablar mal del presunto candidato tricolor para la elección del 4 de mayo, aunque lo dicho en las columnas se nombra critica, y cae rotundamente en la ofensa o la mentira. Pudiera tomarse paso a paso el par de colaboraciones que menciono, sin embargo, las aludiré de manera general, pues sus coincidencias en el texto lo propician.Pregunta sobre la imagen del candidato tricolor, pues refleja una opinión no muy grata. Yo le contesto que no hay que ir muy lejos por la respuesta, pues ganó la elección con una diferencia muy clara con su más cercano contendiente. Dice el señor Pérez Santos, que el triunfo se ganó con dinero, y por la pobreza, el retrazo y la ignorancia del pueblo, lo que no comparto, pues por otro lado , caso que no vio, ni escucho el señor Pérez Santos, se prometieron tractores, se pago por adelantado el voto, se prometieron universidades, estadios, y se repartieron despensas, se comprometió la gestión, de haber ganado, del candidato López Orduña, y se condicionaba el apoyo del Presidente de la Republica para Yurécuaro, si triunfaba el candidato de Acción Nacional ¿ y a eso cómo le llama, Sr., Pérez Santos? Por que el pueblo no lo creyó, y quedo ese dicho del candidato panista en una mera vacilada. Habla de campaña en el panteón, pero no fue así, pues la ciudadanía lo puede recordar, pues se obsequiaron vasos de agua fresca, pero en el exterior del panteón municipal, y no se promovió el voto en el interior de ese respetable lugar ,como si lo hicieron amarillos y azules, cosa que el señor Pérez Santos, tampoco vio. Habla del uso de símbolos religiosos para promover el voto, lo que en realidad no fue, pues nadie puede recordar la petición del voto a nombre de alguna de las figuras religiosas mencionadas, aunque el contendiente azul, admirado y asombrado por lo anterior, si anduvo mostrando una fotografía con un conocido consanguíneo suyo, recién fallecido, tratando de aprovechar el inmenso cariño que al desaparecido ministro católico se le profesaba, esto obviamente, el señor Pérez Santos, o quien se esconde tras su nombre, no lo supo, o lo ignora convenencieramente. Finalmente sigue ofendiendo a los yurecuarenses, pues les llama manipulados y afirma de gastos excesivos de campaña y los califica de indecorosos, pero este señor Pérez Santos, esta muy bien enterado de todos los supuestos errores ajenos, pero absolutamente ignorante de los que cometen los que son de su afecto.Yo concluyo, por lo que si es obvio, que todos tenemos simpatías o antipatías, a algunas personas les caemos bien y a otras no, pero una de las muchas maneras de cuantificarlo, seria por ejemplo, una elección, anulada o no, y la del 11 de noviembre la gano el mas estimado o el menos odioso, y con muchos votos de diferencia con el candidato que lo siguió, que nos honra con su visita por esos días pues el vive en La Piedad. Al tiempo, palabras quieren palabras.