Bautista se queda sin pluri


El ex precandidato a la gubernatura del estado, Enrique Bautista Villegas, quedó fuera de la lista de las diputaciones plurinominales del Partido de la Revolución Democrática. En un primer momento, apenas hace quince días, se manejó el nombre del ex secretario de Gobierno, quien ocuparía la primera posición de esa lista tan codiciada, pero inesperadamente la mesa política integrada por los representantes de las diferentes «tribus» decidió de último momento sacarlo de la jugada.
Extraoficialmente se conoció que durante la encerrona de los jefes de las corrientes al interior del PRD, realizada la noche del pasado jueves y que se prolongó hasta las primeras horas de ayer viernes, se tomó el acuerdo de que el ex dirigente de la Sección XVIII del SNTE, Raúl Morón Orozco, quien lidera a la expresión Alianza Democrática, vaya a la cabeza de esa lista. El segundo lugar sería para la corriente que dirige el actual diputado local, Uriel López Paredes, que es el Frente Democrático Cardenista. Presumiblemente se dice que colocaría ahí a Miriam Tinoco o a Carlos Torres Piña, integrantes del Comité Estatal del PRD.
Por lo que respecta a la tercera posición de las pluris, está esta «amarrada» para Lourdes Mendiola, quien es impulsada por la senadora suplente Selene Vázquez Alatorre, que también forma parte del primer equipo del candidato a la gubernatura, Leonel Godoy Rangel, pese a que la perredista pertenece a la corriente de Nueva Izquierda.
Las posiciones cuatro y cinco son para el Partido del Trabajo y Convergencia, respectivamente.
Otra de las modificaciones importantes que sufrió la lista, es la relacionada al número seis, pues en un primer momento se habló de que sería ocupada para el diputado migrante, quien pudiera ser Claudio Méndez, sin embargo, ahora ya se habla de que ese lugar sea ocupado por Gabriela Molina, actual titular del Instituto de la Juventud. Aún más, también se menciona que en esa posición -en la número seis- pudiera ingresar algún representante del sector empresarial.
De los acuerdos establecidos se advierte también que el lugar número siete pertenece para el Partido del Trabajo.
Así las cosas, el ex candidato Enrique Bautista Villegas, quien obtuvo la segunda posición en cuanto a los votos en el pasado proceso interno del Partido de la Revolución Democrática, quedará excluido de las diputaciones plurinominales. La versión fue confirmada por uno de los operadores políticos del ex secretario de Gobierno.

QUIEN ES ELBA ESTHER GORDILLO

La vergüenza y la nada


Gómez Morín, seguramente, no se hubiera aliado con la maestra


No mueve a sorpresa las fanfarrias del panismo michoacano, el mismo que ahora se autocalifica de partido del pueblo, cuando anuncia la llegada de las huestes corruptas y corporativas de Elba Esther Gordillo con el propósito de hacerle ganar el gobierno del estado al partido que fundó un hombre honesto y comprometido con la nación, antes que con sus intereses particulares o de grupo: Manuel Gómez Morín.
De la escuela de su fundador, entre las filas del Partido Acción Nacional, poco queda. El poder por el poder, el control de los recursos públicos para enriquecerse y favorecer a sus aliados, es la máxima de aquellos que sin ser políticos de profesión, se inmiscuyeron en esas tareas con el fin de utilizar a una organización política de origen nacionalista, que en los últimos 20 años pasó a conformarse como elitista y profundamente desnacionalizadora, aún más que el régimen priísta.



Este PAN requiere del auxilio absurdamente disfrazado de un plan para mejorar los niveles educativos en Michoacán. Hasta cuándo seguirán considerando a los ciudadanos como menores de edad. Imagine, lector, que Elba Esther Gordillo va contribuir en aumentar la enseñanza de sus hijos. Sería delirante, ¿no le parece?



De ninguna manera, ella y los dirigentes panistas que distan años luz de ser una lumbrera, se requieren y necesitan para alcanzar el poder que representa el control político y económico de Michoacán y manejarlo a su entero antojo. Que la memoria no falle, apenas hace un año concluyó el sexenio más negro en la historia contemporánea de México: el señor Vicente Fox Quesada, el peor Presidente desde la culminación de la guerra de Independencia, incluido Antonio López de Santa Ana; derrochó 500 mil millones de pesos en beneficiar a sus cómplices que van desde empresarios, nacionales como extranjeros, hasta sus hijastros, los famosos Manuel y Jorge Alberto Bribiesca Sahagún, y a la par echó al caño la confianza popular en la democracia representativa.



Entre los beneficiarios de las locuras de Vicente Fox se encuentra la maestra de primaria, y no es una mención peyorativa, ese grado tiene la señora Elba Esther Gordillo, quien representa a un millón de trabajadores entre profesores, burócratas y golpeadores, que en su mayoría sobreviven con magros sueldos o compensaciones a la incondicionalidad en el caso de sus gorilas, que en su lucha revolucionaria la lideresa ha conseguido. También le ha alcanzado para viajar en jet privado, vivir entre lujos, atenderse de sus afecciones físicas en los hospitales más costosos de Estados Unidos, y ocupar una mansión en la zona más cara del mundo en San Diego, California, claro en aquel país. ¿Cuál pobreza?



La dueña, ¡perdón!, la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), la que todo lo compra con el dinero proveniente de las cuotas de los profesores honestos que son acotados con las maniobras gangsteriles de sus gorilas golpeadores, y de los enormes recursos del erario, que vía la Secretaría de Educación Pública (SEP), recibe para calmar sus nefastos propósitos de mantenerse ad infinitum guiando el destino de una organización que por su naturaleza estaría obligada a ser de avanzada, esa misma se nos presenta como la salvadora del PAN.



El rescate de Elba Esther Gordillo a los panistas en Michoacán obedece, sin duda, a una consigna orquestada desde la oficina de Felipe Calderón. Este cree deberle a la maestra la Presidencia de la República, sobre todo porque la habilidad de ella así se lo ha hecho patente.



Resulta innegable que la señora Gordillo al paso del tiempo, y tras haber traicionado a su mentor y hombre íntimamente cercano, Carlos Jonguitud Barrios, se apoderó de la estructura corporativa, que incluye un notable grupo de golpeadores en el SNTE. Logró colocar a sus incondicionales en posiciones clave, combatió a los opositores de distintas formas a grado tal que persisten múltiples denuncias en su contra por homicidios de profesores.



Se ubicó en el ánimo de Carlos Salinas de Gortari, a quien, como una constante, también traicionó; se convirtió en factótum durante el sexenio de otro pésimo presidente, Ernesto Zedillo, pues éste le consintió la creciente influencia del SNTE en las decisiones que sólo correspondían a la SEP. Con Vicente Fox Quesada manifestó habilidad para inmiscuirse en los asuntos de la política interna dada su relación con la perversa, pero muy ignorante, Marta Sahagún Jiménez, pues ésta influía con sorprendente facilidad a su esposo.



Así maniobró la señora Gordillo en el ánimo de los hombres que ocuparon posiciones sustanciales de poder. Con Felipe Calderón Hinojosa, un ciudadano michoacano como usted y como yo, también tejió una relación de complicidad y de pago de favores que la colocan en un área de privilegio tal, que pretende desacreditar a la titular de la SEP y al ubicar a su yerno en la Subsecretaría de Educación Básica, se ubica como acreedora del manejo de la enseñanza en nuestro país.



Por tal razón, no es de sorprender, pero sí es paradójico que con la absurda idea de modernizar el sistema de educación, y con la anuencia del candidato panista, Salvador López Orduña, la señora Gordillo se presente a firmar un acuerdo de tal naturaleza. Sobre todo considerando que según la OCDE en los últimos años, nuestro país ocupa el último lugar en nivel educativo básico; cabe reflexionar entonces: ¡qué nos viene a enseñar la que ha venido a empeorar la educación!



Los ciudadanos de Michoacán, por fortuna, sabrán discernir las pretensiones y el pago de favores que tal acuerdo conllevaría. Y sobre todo entenderán que, tanto Felipe Calderón, el PAN y Elba Esther Gordillo, mantendrán su relación en tanto corresponda a sus intereses.



Nada es eterno. Ni las acciones de represión al interior del SNTE, ni la compra de conciencias, ni los acuerdos espurios. En la fecha en que el poder político, a cargo de quien estuviere, deje de requerir de la señora Gordillo, ésta será relegada al olvido, y le sucederá por lo menos como ocurrió a su mentor y amigo íntimo, Carlos Jonguitud: la vergüenza y la nada
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