
Reiteró el llamado a la unidad en gira de trabajo por siete municipios de la Meseta Purépecha
Charapan, 27 de abril.- Sería una catástrofe política si el PAN llegara a ganar el gobierno de Michoacán, afirmó Andrés Manuel López Obrador, al realizar una gira de trabajo por siete municipios purépechas, en la cual reiteró su llamado a la unidad a todas fuerzas progresistas de la entidad para frenar al proyecto político de la derecha.
En la meseta, el presidente legítimo fue acompañado por el ex senador Cristóbal Arias Solís, el senador con licencia Leonel Godoy Rangel, el dirigente magisterial Raúl Morón y el diputado federal Antonio Soto.
En Tingambato, Nahuatzen, Cherán, Charapan, Paracho, Chilchota y Zacapu, donde convocó a miles de indígenas, el ex candidato a la Presidencia de la República por la coalición Por el Bien de Todos insistió en que es necesario impedir que se asiente en Michoacán el Partido Acción Nacional, porque sería un retroceso y “una catástrofe política, porque llegaría al poder el partido que representa los ideales que estuvieron en contra de Melchor Ocampo, Francisco J. Múgica y Lázaro Cárdenas del Río”.
Posteriormente, en breve entrevista con La Jornada Michoacán, Lopez Obrador reiteró que es necesaria una alianza con las fuerzas progresistas para impedir el arribo del PAN al poder en la entidad.
–Para asegurar la derrota del PAN, ¿es viable una alianza con el PRI en Michoacán?
–Eso le corresponde a los dirigentes del Frente Amplio Progresista. Lo que sí creo es que tiene que haber una alianza de todas las fuerzas progresistas para enfrentar a la derecha en Michoacán. Enfatizó: “estoy convocando a la unidad a todas las fuerzas progresistas de Michoacán, creo que eso es más importante que cualquier diferencia que se pueda tener”.
Por la mañana, en Casa de Gobierno, López Obrador se reunió con el gobernador Lázaro Cárdenas Batel, con quien habló de diversos temas nacionales y locales.
Fueron más de 10 mil simpatizantes de los municipios visitados en la Meseta Purépecha, la Cañada de los Once Pueblos y del Valle de Zacapu los que se reunieron con el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, quien insistió en que es necesario mantener la organización del país si en verdad se quiere transformarlo, y negó que el registro de los representantes del gobierno legítimo sea para formar un nuevo partido político. “Es por ello que urge la alianza con las fuerzas progresistas del país, y particularmente en Michoacán donde este año habrá elección para renovar la gubernatura. Sabemos que vienen con todo y tenemos que estar preparados”.
El inicio
No estaba prevista la visita a Tingambato, pero a última hora López Obrador decidió visitar este municipio, donde el PRD lleva los últimos 18 años gobernando. En el templete estuvieron, además del dirigente estatal del PRD, Armando Hurtado Arévalo, los aspirantes a la candidatura a gobernador Leonel Godoy y Raúl Morón.
Ante unas 500 personas, el ex candidato a la Presidencia de la República recalcó: “nunca vamos a reconocer a ninguna autoridad surgida del fraude”.
Reiteró su compromiso de no dejar abandonado el movimiento que surgió a partir del 2 de julio de 2006, porque sólo organizados y unidos se podrá hacer frente a una derecha que cada vez comete más arbitrariedades contra los que menos tienen. E insistió: “no es tiempo de divisiones, no hay que permitir que se asiente en Michoacán la derecha, porque sería ir en contra de la historia”.
Después de que la comitiva que acompañaba a López Obrador entró rumbo a Pichátaro y después cruzó por Sevina, el líder perredista pudo observar los montes talados, y la polvaderas que ocasionan las tierras que se utilizan para cultivo y pastoreo.
En Nahuatzen lo recibieron con cohetes, confeti, le colgaron pan y le obsequiaron un gabán, Había más de mil 500 personas en la plaza. Allí les dijo que hoy como nunca hay millones de personas decididas a participar en la transformación de México, “porque se han dado cuenta que el gobierno de la derecha pretende desmantelar todo”.
En cada uno de los pueblos que visitó habló de cómo surgió el PAN, del porqué de su ideología empresarial, y de los intereses que defiende. “Es bueno que sepan la historia porque luego no se sabe ‘qué pata puso ese huevo’, pero lo más irónico es que hay maestros que votan por el PAN”.
Las divisiones
En Cherán, López Obrador insistió que se tiene que continuar la lucha, porque de este movimiento depende sacar al pueblo de la pobreza y la marginación. “Tenemos que acabar con este régimen panista que se caracteriza por la corrupción y los privilegios, porque si antes estábamos mal, ahora está empeorando”.
Habló del abandono del campo, de un tratado comercial desventajoso que traerá más pobreza si se abre la cláusula para que entre el maíz y el frijol el próximo año al país. “Es un golpe más para los 3 millones de familias campesinas”, advirtió.
En Paracho se sumó Antonio Soto, Cristóbal Arias, que se había unido en Nahuatzen, por alguna razón ya no fue a Paracho. Allí, ante más de mil 500 asistentes, López Obrador a repetitió el mismo argumento de la organización, incluso dijo: “no es rollo, si este movimiento fracasa, todo se diluye, y no habrá esperanza para millones de mexicanos”.
Subrayó que no busca el poder por el poder, “porque si yo hubiera pactado seguramente me habrían dejado pasar”.
En torno a la probable reforma fiscal que pretende cobrar más impuestos a los pobres, nombró varias trasnacionales que apenas pagan el 2 por ciento del ISR, sin contar a los que están “zopiloteando” para apropiarse del petróleo. “Pero no los vamos a dejar, porque pararíamos al país”.
En la meseta, el presidente legítimo fue acompañado por el ex senador Cristóbal Arias Solís, el senador con licencia Leonel Godoy Rangel, el dirigente magisterial Raúl Morón y el diputado federal Antonio Soto.

En Tingambato, Nahuatzen, Cherán, Charapan, Paracho, Chilchota y Zacapu, donde convocó a miles de indígenas, el ex candidato a la Presidencia de la República por la coalición Por el Bien de Todos insistió en que es necesario impedir que se asiente en Michoacán el Partido Acción Nacional, porque sería un retroceso y “una catástrofe política, porque llegaría al poder el partido que representa los ideales que estuvieron en contra de Melchor Ocampo, Francisco J. Múgica y Lázaro Cárdenas del Río”.
Posteriormente, en breve entrevista con La Jornada Michoacán, Lopez Obrador reiteró que es necesaria una alianza con las fuerzas progresistas para impedir el arribo del PAN al poder en la entidad.

–Para asegurar la derrota del PAN, ¿es viable una alianza con el PRI en Michoacán?
–Eso le corresponde a los dirigentes del Frente Amplio Progresista. Lo que sí creo es que tiene que haber una alianza de todas las fuerzas progresistas para enfrentar a la derecha en Michoacán. Enfatizó: “estoy convocando a la unidad a todas las fuerzas progresistas de Michoacán, creo que eso es más importante que cualquier diferencia que se pueda tener”.
Por la mañana, en Casa de Gobierno, López Obrador se reunió con el gobernador Lázaro Cárdenas Batel, con quien habló de diversos temas nacionales y locales.
Fueron más de 10 mil simpatizantes de los municipios visitados en la Meseta Purépecha, la Cañada de los Once Pueblos y del Valle de Zacapu los que se reunieron con el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, quien insistió en que es necesario mantener la organización del país si en verdad se quiere transformarlo, y negó que el registro de los representantes del gobierno legítimo sea para formar un nuevo partido político. “Es por ello que urge la alianza con las fuerzas progresistas del país, y particularmente en Michoacán donde este año habrá elección para renovar la gubernatura. Sabemos que vienen con todo y tenemos que estar preparados”.
El inicio

No estaba prevista la visita a Tingambato, pero a última hora López Obrador decidió visitar este municipio, donde el PRD lleva los últimos 18 años gobernando. En el templete estuvieron, además del dirigente estatal del PRD, Armando Hurtado Arévalo, los aspirantes a la candidatura a gobernador Leonel Godoy y Raúl Morón.
Ante unas 500 personas, el ex candidato a la Presidencia de la República recalcó: “nunca vamos a reconocer a ninguna autoridad surgida del fraude”.
Reiteró su compromiso de no dejar abandonado el movimiento que surgió a partir del 2 de julio de 2006, porque sólo organizados y unidos se podrá hacer frente a una derecha que cada vez comete más arbitrariedades contra los que menos tienen. E insistió: “no es tiempo de divisiones, no hay que permitir que se asiente en Michoacán la derecha, porque sería ir en contra de la historia”.
Después de que la comitiva que acompañaba a López Obrador entró rumbo a Pichátaro y después cruzó por Sevina, el líder perredista pudo observar los montes talados, y la polvaderas que ocasionan las tierras que se utilizan para cultivo y pastoreo.

En Nahuatzen lo recibieron con cohetes, confeti, le colgaron pan y le obsequiaron un gabán, Había más de mil 500 personas en la plaza. Allí les dijo que hoy como nunca hay millones de personas decididas a participar en la transformación de México, “porque se han dado cuenta que el gobierno de la derecha pretende desmantelar todo”.
En cada uno de los pueblos que visitó habló de cómo surgió el PAN, del porqué de su ideología empresarial, y de los intereses que defiende. “Es bueno que sepan la historia porque luego no se sabe ‘qué pata puso ese huevo’, pero lo más irónico es que hay maestros que votan por el PAN”.
Las divisiones
En Cherán, López Obrador insistió que se tiene que continuar la lucha, porque de este movimiento depende sacar al pueblo de la pobreza y la marginación. “Tenemos que acabar con este régimen panista que se caracteriza por la corrupción y los privilegios, porque si antes estábamos mal, ahora está empeorando”.
Habló del abandono del campo, de un tratado comercial desventajoso que traerá más pobreza si se abre la cláusula para que entre el maíz y el frijol el próximo año al país. “Es un golpe más para los 3 millones de familias campesinas”, advirtió.
En Paracho se sumó Antonio Soto, Cristóbal Arias, que se había unido en Nahuatzen, por alguna razón ya no fue a Paracho. Allí, ante más de mil 500 asistentes, López Obrador a repetitió el mismo argumento de la organización, incluso dijo: “no es rollo, si este movimiento fracasa, todo se diluye, y no habrá esperanza para millones de mexicanos”.
Subrayó que no busca el poder por el poder, “porque si yo hubiera pactado seguramente me habrían dejado pasar”.
En torno a la probable reforma fiscal que pretende cobrar más impuestos a los pobres, nombró varias trasnacionales que apenas pagan el 2 por ciento del ISR, sin contar a los que están “zopiloteando” para apropiarse del petróleo. “Pero no los vamos a dejar, porque pararíamos al país”.

