En la semana se ha hablado mucho acerca de PEMEX, y en los medios de comunicación se dice que es necesario que se de entrada al capital privado

En la semana se ha hablado mucho acerca de PEMEX, y en los medios de comunicación se dice que es necesario que se de entrada al capital privado, cuando lo que quieren es beneficiarse con esto tan politizado, parece que lo único que se quiere es beneficiar a la familia Mouriño quien aprovechando su cargo tiene 108 nuevos contratos más para ellos con la paraestatal, 37 de franquicia, 37 de suministro y 34 de crédito.Nuestra líder nacional, Beatriz Paredes, ha dicho que está de acuerdo en que exista modernidad, pero que no está de acuerdo en la privatización, porque esta paraestatal tiene recurso suficientes para funcionar con sus propios recursos, pero el asunto más que económico es político, pero su explotación se quiere someter a los derechos supremos del capital y estar sumisos a intereses externos y en los acuerdos orientados a integrar el petróleo mexicano al mercado de Estados Unidos.Hay propuestas, pero también existen peguntas, por ejemplo ¿Qué beneficios trae y qué costos tiene cada propuesta?, ¿Quién es beneficiado y quién sufre?, ¿Cómo impactará a los más pobres y sus posibilidades futuras?, ¿Cómo impactará a las empresas mexicanas?, ¿Cómo impactará a las futuras generaciones?, ¿Cuáles son los intereses específicos que algunos actores defienden?, ¿Qué propuestas contribuyen más a que el petróleo y PEMEX estén al servicio del bien común?, ¿Cuáles servirán más para que los pobres, desempleados, los campesinos e indígenas, las mujeres y los ancianos, puedan llevar una vida digna?, ¿Cuáles servirán solo para enriquecer a unos pocos, a los dueños de grandes capitales, a los directivos de empresas o a los líderes sociales?Cuando tengamos respuesta a estas preguntas, que sean convincentes, tendremos la seguridad que tenemos el camino correcto.